jueves, 23 de octubre de 2014

La larga marcha

Título original:
      The long walk
Título en español:
      La larga marcha
Autor:
      Richard Bachman
Editorial:
      Debolsillo
Páginas:
      352







Richard Bachman
(en realidad es Richard Manuel
el agente de Stephen King)



Sinopsis:

Una inquietante novela futurista donde la realidad supera a la fantasía más terrorífica. El escenario: una sociedad ultraconservadora que ha llevado al paroxismo sus rasgos más perversos, dominada por un estado policial. El acontecimiento: La más extraordinaria competición deportiva, una agotadora marcha a pie donde un resbalón puede ser el último. Los competidores: cien adolescentes elegidos por sorteo y decididos a pasar sobre los cadáveres de sus compañeros para llegar a la meta. El premio: fama y fortuna para el ganador, es decir, para el único superviviente... Solo uno será el triunfador. Los 99 restantes morirán.







Opinión:

Siguiendo con el mes del terror, ahora le toca el turno a una novela no tan conocida de Stephen King, escrita bajo el pseudonimo de Richard Bachman, y aunque me considero fan del buen King  Bachman (lol) desde el 2007, la primera vez que escuché sobre La larga marcha fue en una comparación que hacían entre esta novela y Los juegos del hambre, por allá por el 2012 cuando salió la película y se puso de moda la trilogía de Suzanne Collins. Me sorprendí mucho al ver lo similar que eran Los juegos del hambre con el libro de King y decidí leerla, pero no fue hasta el 2014 que por fin pude adentrarme en las páginas de esta gran historia.

     La premisa es la siguiente: En un futuro distópico, cada año el gobierno de Estados Unidos realiza un sorteo en el que 100 jóvenes son elegidos para participar en “La larga marcha” el evento más esperado del año, en donde los participantes tendrán que caminar en todo momento por encima de los 6.5 kilómetros por hora, si bajan de ese límite por 30 segundos una vez les dan un aviso, así hasta que obtienen 3 avisos, tienen una cantidad determinada de tiempo en el que no deben de bajar del límite para eliminar cada aviso, si bajan la velocidad una cuarta vez “les dan el pasaporte”. Y si, el no bajar de esa velocidad implica que no pueden descansar, ni dormir, ni detenerse para comer o hacer sus necesidades, deben permanecer en movimiento en todo momento.

      El protagonista de la novela es Ray Garraty, un chico de 16 años que, al igual que sus compañeros, no tiene una idea clara del por qué decidió inscribirse a la caminata, él junto con otros chicos que terminarán por convertirse en sus mejores amigos, caminarán día y noche para poder ser el ganador de ese año. La historia está aderezada, como todo buen libro de Stephen King, con los miedos y los traumas psicológicos del protagonista, la escritura es excelente, desde el principio logra enganchar con sus vagas explicaciones acerca de tan importante evento, las cuales no terminan de explicar el porqué de dicha carrera, pero uno está tan metido en el personaje de Garraty que ni cuenta se da hasta que ya acabó de leer.

      Desde el comienzo, Garraty comienza a analizar a su competencia y termina encajando muy bien con algunos de sus contrincantes, así conocemos a personajes como Pete McVries, el mejor amigo de Garraty en la novela, uno de los favoritos en la competencia, con un pasado trágico que lo atormenta y lo empuja a seguir en la carrera. Stebbins, el misterioso chico que parece nunca cansarse, rara vez habla y cuando lo hace sus palabras suelen estar llenas de una verdad venenosa. Barkovitch, el bocón del grupo, nunca se calla y siempre está ofendiendo y presumiendo, llegas a odiarlo tanto como a tenerle lástima por su forma de ser, otro personaje que aparece en contadas ocasiones y que sin embargo está presente en toda la novela es El comandante, el hombre detrás de semejante carnicería.

      En esta novela, y de una forma más profunda que en la trilogía de Los juegos del hambre, Stephen King nos hace encariñarnos, no solo con el protagonista, sino con todos aquellos personajes que lo rodean (el bonachón de Scramm, el quejumbroso de Parker, el honesto Baker, el bocón de Olson), y poco a poco nos va obligando a ver a los personajes caer, cosa que no sucede en los libros de Collins, en donde la muerte de los participantes pasa a segundo o tercer plano, por debajo del romance y la acción (Y no me malinterpreten, amo Los juegos del hambre, pero Mr. King está en otro nivel). Ya para terminar, el final me gustó bastante, pero igual hay gente que se frustra. En definitiva, Stephen King nos demuestra una vez más que sabe de lo que habla en una historia que plasma a la perfección la necesidad de Pan y Circo del pueblo, y los miedos y necesidades propios de la adolescencia.
 Calificación:
9/10

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