viernes, 1 de agosto de 2014

Frankenstein o El moderno Prometeo

Cover de la edición de Gernika


Título original:
      Frankenstein, or The modern Prometheus
Título en español: 
      Frankenstein o El moderno Prometeo
Autor:
      Mary Shelley
Editorial: 
      Gernika
Páginas:
      275





Sinopsis:

Mary Shelley
 Mary Shelley, (1797-1851), novelista inglesa, hija del filósofo británico William Godwin y de la escritora y pedagoga Mary Wollstonecraft. Nació en Londres y recibió una educación privada. En 1818 Mary Shelley publicó la primera y más importante de sus obras, la novela Frankenstein. Esta obra, un logro más que notable para una autora de 20 años, se convirtió de inmediato en un éxito de crítica y público. La historia de Frankenstein, estudiante de lo oculto y de su criatura subhumana creada a partir de cadáveres humanos, ha sido llevada al teatro y al cine en varias ocasiones. Ninguna de sus obras posteriores alcanzó la popularidad o la excelencia de esta primera, pese a que escribió otras cuatro novelas, varios libros de viajes, relatos y poemas. Su novela El último hombre (1826), considerada lo mejor de su producción, narra la futura destrucción de la raza humana por una terrible plaga. Lodore (1835) es una autobiografía novelada. Tras la muerte de su esposo, el poeta romántico Percy Bysshe en 1822, Mary se dedicó a difundir su obra. Publicó así sus Poemas póstumos (1824) y editó Obras poéticas (1839) con valiosas y detalladas notas.


Opinión personal:

 Pues inauguramos hoy este blog (wiii \o/) con un clásico de la literatura, mejor dicho un monstruo de la literatura, engendrado por una joven de 19 años llamada Mary Shelley en el año de 1815 como producto de una reunión de amigos en la que Lord Byron, amigo y anfitrión, retó a los presentes a escribir un relato de terror, cómo resultado de este reto nació la idea de lo que, tres años más adelante, se convertiría en Frankenstein: El moderno Prometeo.

      Ya tenía mucho tiempo queriendo leer este libro y cuando por fin tuve la oportunidad una pequeña parte de mí quedó algo decepcionada. Lo primero que me decepcionó, de entrada, fue que mi yo ingenuo esperaba un libro de terror por lo que encontrarme más con un drama y una historia que te hace pensar sobre el bien y el mal que ocasionan las personas pues sí, fue un poco decepcionante. Pero la historia (al contrario de lo que pensé) con cada página se volvió más y más interesante (Punto a favor). Lo segundo fue lo diferente que es la historia original referente a la famosísima película de Universal, protagonizada por Boris Karloff por allá en 1931.

      La historia se nos presenta por medio de cartas enviadas (o posiblemente solo escritas y nunca enviadas) del capitán Robert Walton a su hermana Margaret en las que le habla de su viaje al polo norte, de toda su sed de aventura y de cómo anhela tener un amigo, un compañero de su mismo nivel cultural con quien pueda hablar. Finalmente mientras atraviesa los hielos del polo norte su camino se cruza con el de un personaje demacrado y enfermo, pero que mejora con los días.

     Cuando la salud de este sujeto ha mejorado lo suficiente, procede a contarle la historia de su vida y es aquí cuando comienza el relato del Dr. Frankenstein.

 
Harry Treadaway como Victor Frankenstein
en la serie Penny Dreadful (2014)
      Por medio del Dr. Víctor Frankenstein conocemos su vida desde pequeño, su relación con su familia, en especial con Elisabeth (así con S en la edición que leí), su “prima” adoptiva, sus dos hermanos menores y Justine, otra chica que adoptan los Señores Frankenstein. Vemos también la decadencia en la que cae Víctor y su hambre de reconocimiento que lo lleva a enfocar sus investigaciones en la reanimación de seres muertos, lo que desencadena la creación de una criatura hecha con trozos de diversos cadáveres.

      Justo cuando Víctor termina el proceso que dará vida a su creación y esta logra ponerse de pie, y al ver las horribles facciones del ser y su piel parecida a la de las momias, el creador se arrepiente de lo que ha hecho y huye, dejando a una indefensa y confundida criatura sola.

      Estos sucesos desencadenan una serie de situaciones trágicas, a mi muy particular punto de vista, por culpa de la actitud de Víctor Frankenstein, quien de buenas a primeras se lava las manos en lo que a su criatura se refiere y que no es, si no hasta que esta comienza una serie de crímenes, que comienza a sentirse culpable y responsable por lo que hizo. Este personaje tiene una serie de ideas y pensamientos erróneos, uno tras otro, que uno como lector no deja de pensar si en verdad es tonto o el shock es tan grande que ya no reacciona bien (Esto es más evidente en la “confrontación” final entre Víctor y su criatura), Eso sí, la decadencia emocional del personaje se va haciendo más que evidente con el pasar de las páginas.

Boris Karloff como la criatura
en Frankenstein (1931)

      Por otra parte, el personaje de la criatura es como un recién nacido, ignorante del mundo, es un ser grotesco de piel apergaminada, cabello largo y grasiento y abominables facciones que se maravilla con la belleza de las flores, con el trinar de los gorriones, necesitado de comida, abrigo, refugio y, sobre todo lo que más reclama a Frankenstein, de amor y que, con el paso del tiempo y conociendo de primera mano el irracional odio humano ante lo que les es diferente y siendo víctima de constantes abusos como disparos, golpes, gritos de terror cada vez que lo ven pues no es de sorprender que cambiara toda esa bondad por un odio y un reproche hacía toda la humanidad en general y hacia su creador en particular. Conforme avanza la historia, yo personalmente llegué a sentir más empatía por el “monstruo” que por el hombre y me pareció que la primicia básica es algo que ya había visto y leído en muchos lugares, la primera que se vino a mi mente fue Carrie de Stephen King, o las historias/noticias en las que algún estudiante comienza a disparar en su escuela.

      Otra cosa que me agradó (por lo menos de la edición que leí) fue que la traducción no tenía ese vocabulario tan rimbombante de la época (1818) cómo en otros clásicos que he leído y que abusan mucho de este tipo de palabras cómo Drácula (1897) o El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605/1615), libros que abandoné antes de alcanzar la página 50 debido a toda esta forma de escribir tan típica de esos años y que no es totalmente de mi agrado (pero que esto no signifique que no intente volver a visitar estos clásicos más adelante). Lo que definitivamente no me gustó, y esto si es de esta edición, son las incontables faltas ortográficas: Había puntos en donde deberían ir comas, ausencia de comas en algunas partes en que se citaban listas, en dos ocasiones noté frases incongruentes porque faltaba(n) alguna(s) palabra(s) y detallitos así que era imposible no detectar.

 
Elena Bonham Carter como Elizabeth
en Frankenstein (1994)
      Algo que me pareció gracioso fue cómo el capitán Walton es capaz de recrear en sus cartas, tal cual las pláticas que mantiene con Frankenstein, y cómo este es capaz de narrar dialogo por dialogo y carta por carta las conversaciones que mantuvo tres, cuatro, cinco o diez años atrás, y no solo eso, sino también recordar las pláticas que mantuvo con su criatura en la que este le relataba dialogo por dialogo la vida y obra de una familia ligeramente relevante para la historia, pero fulminante para la formación del monstruo. Llega un momento de la historia en que, si uno hace una pausa, se da cuenta que Félix le contó su historia a Safie (y sin saberlo a la criatura), la criatura se la contó a Frankenstein, Frankenstein a Walton y Walton a su hermana. Todo un teléfono descompuesto.




      ¿Conclusión? La verdad es un libro muy recomendable, cuando comencé a leerlo yo no lo consideraba un libro de terror pero conforme fui avanzando las páginas la situación comenzaba a mejorar (o empeorar para el caso de los personajes) y fue convirtiéndose de una especie de drama romántico a una clase de suspenso sin dejar de lado la parte sentimentalista y humana. El final me dejó un sabor agridulce, me gustó como se manejó la historia y sin embargo toda esa rocambolesca persecución se sintió un tanto... Ridicula, a falta de una palabra mejor para expresarme, y solo me quedó una duda al final ¿Qué diablos pasó con Ernest Frankenstein? El chico solo es mencionado un par de veces (es el hermano de en medio) y al final simplemente desaparece, pareciera que Víctor no le tenía demasiado afecto como para recordarlo.


Calificación:
8/10

4 comentarios:

  1. ¡Hola! :D

    Mi relación con este libro no empezó nada bien; me lo mandarón leer para clase y eso es algo que odio con toda mi alma: que me obliguen a leer. Entonces, lo empecé con recelo. El comienzo del libro no es que sea una maravilla, las cartas realmente no tienen mucho que ver con la historia y hasta que no pasaron al menos unas diez/doce páginas no me situé en lo que es la historia en sí. Imagínate, este libro en el inglés del siglo XIX. Fue un poco pesadilla para mí, menos mal que la cosa fue mejorando. Se convirtió en uno de los mejores libros de ese año y la literatura inglesa del XIX en una de mis asignaturas favoritas.

    Para empezar, adoro Penny Dreadful así que he gritado de la emoción (el Dr. Frankenstein de esta serie es mi favorito; de todas las adaptaciones que he visto de ela historia, esta es la mejor para mí... y sin tornillos en el cuello ni nada, menos mal). La relación entre Frankenstein y la criatura es más o menos la que la autora tenía con su padre. Ella se ve a sí misma como un monstruo, una mujer educada como un hombre (demasiado inteligente, demasiado culta, sabe demasiado). ¿Qué pasa? Pues que su padre no supo qué hacer con ella y la dejó a su suerte. Eso es lo que le ocurre a Frankenstein: ha creado algo "inadecuado", grotesco, y ahora no sabe qué hacer con él, y lo abandona. Me parece una novela con unas connotaciones impecables, a pesar de todos los fallos que tiene (tengamos en cuenta que Mary Shelley no tenía ni veinte años cuando escribió esto), y que es, como tu has dicho, MUCHO MÁS que una simple historieta de miedo. Además, la autora transmite muchas de las enseñanzas de su madre en esta novela, sobre la importancia de la educación y de la literatura, reflejadas sobre todo en el proceso de "culturización" de la criatura.

    Tu reseña me ha encantado porque has destacado el mismo problema que yo, el de las cartas y la memoria prodigiosa. Además, Frankenstein también tiene otro hermano (yo me leí la edición de 1818) y luego no se sabe nada de él (se quedó por el camino). A pesar de todo, sigue siendo una pieza esencial de la literatura y un libro que, inesperadamente, disfruté mucho.

    ¡Un beso!

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    1. Ohh ya sé, que te obliguen a leer un libro es horrible >_< Y coincido en lo de las cartas, pero yo cuando comencé solo tenía de referencia el Frankenstein de Universal por lo que si me sorprendió que la historia fuera tan diferente. Afortunadamente yo lo leí en español, me imagino la pesadilla de leerlo en inglés antiguo .-.

      En cuanto a Penny Dreadful <3 Igual me encanta el Victor de la serie y sus criaturas, en especial la relación con Protheus :( y no sabía eso de la vida de Shelley, aunque tiene sentido, a ver si un día de estos me pongo a leer alguna biografía porque jamás me había pasado por la cabeza la mezcla de "mujer educada + inicios del siglo XIX" =0

      Que bueno que te gustó la reseña ^^
      Saludos!

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  2. Lo leí en una versión cortísima y bien hechita, aunque al final me quedé con dudas y una sensación desagradable (mucha crueldad contra la criaturita) En fin, gracias por la reseña =3

    Besos

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  3. Hola! Gracias por el buen análisis de la novela. Sirvió para aclarar que no estoy del todo mal cuando me siento decepcionada por sus tintes absurdos y la desaparición del hermano de Víctor. Nunca vi una película, no me interesa el tema. Lamento el destino del actor que desempeña el papel de Ernest. Gracias nuevamente

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